Por la octava jornada del Torneo Clausura, ADT no pudo hacerse fuerte en su visita a Arequipa y cayó 3-0 en el Estadio Monumental de la UNSA. A pesar de una notable mejora en el segundo tiempo, la efectividad del rival pesó en el resultado final.
No fue la tarde que esperábamos. Nuestra querida Asociación Deportiva Tarma viajó con la ilusión de dar el golpe y sumar ante un rival urgido, pero lamentablemente regresamos a casa sin puntos. Fue un partido cuesta arriba frente a un FBC Melgar que aprovechó sus momentos clave para golpear.
El desarrollo del encuentro:
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Resistencia y un golpe psicológico: Durante los primeros 45 minutos, el equipo local tomó la iniciativa y se apoderó del balón. Sin embargo, nuestra defensa se mostró firme y el arquero Pedro Solís agigantó su figura con grandes intervenciones que ahogaron el grito arequipeño. Tristemente, cuando parecía que nos íbamos al descanso con la valla invicta, un cabezazo de Bernardo Cuesta a los 45′ rompió el empate, siendo un golpe muy duro justo antes del pitazo.
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La reacción que no alcanzó: En el complemento se vio la mejor versión de ADT. El equipo dirigido por Gastón Carrillo salió con otra actitud, adelantó líneas y comenzó a dominar las acciones. Por varios pasajes, el empate parecía estar al caer y el juego invitaba a ilusionarnos.
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Falta de fortuna y sentencia: Justo en nuestro mejor momento, cuando el 1-1 rondaba el área local, Cuesta (63′) encontró un espacio para marcar el segundo de Melgar. Ese tanto fue un balde de agua fría, difícil de digerir para el plantel, que perdió el peso ofensivo que había logrado. Finalmente, a los 82′, Alcántar aprovechó un rebote en nuestra área para sellar el injusto 3-0 definitivo.
Síntesis del Vendaval Celeste:
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Alineación titular: Solís; Ramos, Pereyra, Soto, Benincasa; Núñez, Pérez, Canela, Lucumí; Rojas y Bauman.
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Cambios: Rengifo por Bauman, Peralta por Lucumí, Mazzo por Rojas (72′), Garcilazo por Canela y Reyes por Benincasa (83′).
Es un tropiezo doloroso, pero este campeonato no da respiro y hay que levantar la cabeza de inmediato. El equipo ya ha demostrado que tiene fútbol para revertir esta situación y hacerse fuerte de nuevo. ¡A seguir trabajando, que unidos somos más fuertes! ¡Arriba, Vendaval!

